Paz Grau Arcís, Neuropsicóloga Clínica y Directora de ASEN-CA y CNC, nos deja esta entrada descriptiva del Sistema Nervioso.

Cuando empezamos a gestar este blog nos planteamos que este debía servir, entre otros, para los siguientes objetivos:

  1. Facilitar la comunicación entre profesionales y difundir el conocimiento entre ellos.
  2. Proporcionar a personas afectadas por algún tipo de daño cerebral, enfermedad neurodegenerativa y/o enfermedad neurológica del desarrollo, y a sus familiares, información que habitualmente en consulta nos era demandada, o información que habitualmente proporcionábamos para una mayor comprensión de qué es lo que estaba ocurriendo como consecuencia de la patología.
  3. Proporcionar información a la población en general.
  4. Dar a conocer la neuropsicología y el papel de los y las profesionales que trabajan en este ámbito.

Con la presente entrada pretendemos dar respuesta a los objetivos dos y tres, centrándonos en una descripción de la estructura del sistema nervioso, sin pretender ser exhaustivos. Entremos pues en materia.

El sistema nervioso del ser humano es una red de tejido compuesto por neuronas y células gliares que recorre todo nuestro cuerpo. Pero, ¿qué son las neuronas?, ¿y las células gliares? ¿Qué estructura tiene el sistema nervioso?

¿Qué tipo de células componen el sistema nervioso?

 ¿Quién no ha oído hablar de las neuronas? Las neuronas, descritas por Ramón y Cajal como “las misteriosas mariposas del alma”, son las células más importantes del sistema nervioso. Es gracias a ellas que podemos percibir lo que ocurre a nuestro alrededor y actuar en consecuencia, entre otras cosas. Para ello, forman una intrincada red que permite que la información vaya desde cualquier parte del cuerpo hasta nuestro cerebro, y a la inversa.

Pero, ¿cómo funciona exactamente esta red? Para comprenderlo, centrémonos en una neurona. Vamos a intentar conocer cómo es, qué estructura tiene. Para ello, os invitamos a ver el siguiente dibujo:

En él podemos ver que la neurona tipo consta de un cuerpo o soma, un axón y una o varias dendritas. Estas últimas pueden llegar a medir varios milímetros pero, sin embargo, los axones son de mayor longitud, pudiendo llegar a medir más de un metro.

¿Para qué sirve cada una de estas partes de la neurona? El cuerpo de la neurona, de un tono grisáceo, se encarga de ‘recoger’ la información (impulso nervioso) que llega a la neurona a través de las dendritas. Este impulso nervioso hará que la neurona realice un nuevo disparo para transmitir información, o por el contrario, inhibirá dicho impulso. La neurona envía la información a través de su axón.

Pero, ¿cómo se transmite el impulso nervioso desde el axón de una neurona hasta las dendritas de la otra? A través de la sinapsis, en donde una neurona libera una sustancia llamada ‘neurotransmisor’ y la otra lo capta. Al espacio donde se realiza la sinapsis se le llama ‘espacio sináptico’.

Como acabamos de ver, el axón es una prolongación del soma, de forma cónica. Su principal función consiste en conducir el impulso nervioso. El axón se encuentra recubierto, en la mayoría de los casos, por vainas de mielina (facilitan la transmisión del impulso nervioso, contribuyendo a la rapidez del mismo), lo que le confiere su característico color blanco.

El gris del soma de las neuronas es lo que confiere su característico color a la denominada sustancia gris, que se halla constituida principalmente por cuerpos de neuronas, dendritas, terminales axonales y capilares sanguíneos. El blanco de las vainas de mielina que recubren el axón, constituyen principalmente la denominada sustancia blanca, que como cabe suponer es de este color.

Sin embargo las neuronas no son las únicas células del sistema nervioso. La glía, también llamada neuroglía o células gliares, sirven de sostén a las neuronas y, entre otras funciones, permiten que estas permanezcan juntas.

¿Cuál es la estructura del sistema nervioso?

Anatómicamente, el sistema nervioso está compuesto por el Sistema Nervioso Central (SNC) y el Sistema Nervioso Periférico (SNP). Podríamos decir, de manera muy burda, que el SNC es donde reside el gobierno del cuerpo, el lugar en el que están las ‘máquinas que todo lo controlan’, y el SNP es el dispositivo por el que llega y se emite la información.

Podemos afirmar, por tanto, que el Sistema Nervioso Central (SNC),constituye el centro de las funciones neurales y está formado por el encéfalo y la médula espinal, cada uno con sus estructuras, tal y como se describe a continuación:

  1. El encéfalo, constituido por el cerebro anterior, el cerebelo y el tronco encefálico.

El cerebro anterior es lo que comúnmente se conoce como “cerebro” y en él se distinguen la corteza cerebral, los ganglios basales, el diencéfalo (formado por tálamo, epitálamo, hipotálamo y subtálamo), el sistema límbico, el bulbo olfatorio y los ventrículos laterales.

Así mismo, cada uno de los hemisferios cerebrales se divide en cuatro áreas diferencias denominadas lóbulos: el lóbulo frontal (derecho e izquierdo), el parietal, el temporal y el occipital.

Cuando observamos un cerebro, podemos ver una especie de masa gelatinosa, que guarda ciertas similitudes con una nuez. ¿En qué se parece a este fruto seco? En tres cosas:

  • Ambos se caracterizan por poseer una estructura externa dura, que les protege. En el caso del cerebro, el cráneo; en el de la nuez, su cáscara.
  • Ambos, cerebro y nuez, poseen una superficie (salvando las diferencias) con zonas más “hundidas” (denominadas cisuras en el caso del cerebro), y zonas que “sobresalen” (llamadas circunvoluciones, en el cerebro). En el caso de nuestro órgano, esta superficie externa se denomina corteza o córtex, y presenta circunvoluciones y cisuras por estar replegada sobre sí misma, para poder caber dentro de la cavidad craneal.
  • Ambos están constituidos por dos partes más o menos simétricas, que en el caso del cerebro se denominan hemisferios: el hemisferio derecho y el hemisferio izquierdo, separados por la cisura interhemisférica y unidos por el cuerpo calloso, un haz de fibras nerviosas.

A parte de estas similitudes, hoy en día resulta evidente la gran diferencia entre ambos: la nuez, un fruto seco; el cerebro, el órgano que rige el cuerpo y la conducta de personas y animales. Y digo “hoy en día”, porque a lo largo de la historia del ser humano, no siempre ha estado tan claro que fuera este órgano el que regía nuestra conducta, pero ese ya es tema para otra entrada de nuestro blog.

Cabe destacar que cada hemisferio cerebral se encarga de la sensibilidad y la movilidad del hemicuerpo contralateral, es decir, del lado contrario del cuerpo, por lo que una lesión en el hemisferio izquierdo puede afectar la sensibilidad y la motricidad de la parte derecha del cuerpo, y a la inversa.

Cerebelo

Se trata de una estructura que consta, al igual que el cerebro, de dos hemisferios, así como de numerosas circunvoluciones. Está relacionado, entre otras cosas, con el equilibrio, la coordinación motora y con el tono muscular.

Tronco encefálico (o troncoencéfalo)

Del mismo cabe destacar dos estructuras: el mesencéfalo, el puente o protuberancia y el bulbo raquídeo. A continuación del troncoencéfalo se encuentra la médula espinal.

  1. La médula espinal, situada en el interior de la columna vertebral, está compuesta tanto por sustancia gris, como por sustancia blanca. De ella salen los nervios espinales que forman parte del Sistema Nervioso Periférico, permitiendo la ‘comunicación’ entre encéfalo y cuerpo.

Tanto el encéfalo como la médula espinal se hallan protegidos por hueso (el cráneo, en el caso del encéfalo; y la columna vertebral, en el caso de la médula espinal), y recubiertos por tres membranas denominadas meninges. Así mismo, se encuentran “flotando” en líquido cefalorraquídeo (LCR). La función principal de estas estructuras es la protección del tejido nervioso.

El Sistema Nervioso Periférico (SNP) está compuesto por 12 pares de nervios craneales, que inervan la cabeza; 31 pares de nervios espinales que inervan el resto del cuerpo; y ganglios.

Por lo que respecta a los pares craneales son los siguientes:

  • Par craneal I. Nervio olfatorio.
  • Par creaneal II. Nervio óptico
  • Par craneal III. Nervio oculomotor
  • Par craneal IV. Nervio troclear
  • Par craneal V. Nervio trigémino
  • Par craneal VI. Nervio abducens
  • Par craneal VII. Nervio facial
  • Par craneal VII. Nervio facial
  • Par craneal VIII. Nervio vestibulococlear
  • Par craneal IX. Nervio glosofaríngeo
  • Par craneal X. Nervio vago
  • Par craneal XI. Nervio espinal o accesorio
  • Par craneal XII. Nervio hipogloso

Los nervios espinales se distribuyen de la siguiente forma:

  • 8 pares cervicales
  • 12 pares dorsales
  • 5 pares lumbares
  • 5 pares sacros
  • 1 par coccígeo

Vascularización del encéfalo

El encéfalo necesita grandes cantidades de oxígeno para poder llevar a cabo sus funciones, y lo recibe a través del aporte sanguíneo de grandes arterias, como pueden ser las arterias cerebrales internas, las arterias vertebrales, el denominado polígono de Willis. Esta vascularización tiene como objeto el aporte tanto de glucosa (principal fuente del tejido nervioso) como de oxígeno, como ya se ha dicho. No vamos a detenernos en este apartado, pues sería tema para una entrada en sí mismo.

El funcionamiento del Sistema Nervioso

De manera muy resumida, podemos afirmar que el sistema nervioso se encarga de recibir la información de los diferentes estímulos, tanto internos como externos, y de responder de manera efectiva a los mismos. Para ello dispone de una serie de receptores que captan dichos estímulos y que envían esa información convertida en impulsos eléctricos al SNC, a través de los nervios sensitivos. Allí se elabora la respuesta y se transmite hasta los órganos efectores en forma de movimiento o de secreción de sustancias.

BIBLIOGRAFÍA

Diamond MC, SCheibel AB y Elson LM. El cerebro humano. Libro de trabajo. Ed. Ariel

Kolb B y Whishaw IQ. Neuropsicología Humana. Editorial Médica Panamericana (2008)

Snell RS. Neuroanatomía Clínica. 

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